Hace 10 años asesinaron a #BertaCáceres, defensora indígena lenca y referente en la defensa de los territorios, el agua y la vida.
Este crimen no fue un hecho aislado, sino la consecuencia directa de un modelo económico que prioriza los privilegios empresariales y el enriquecimiento de grupos poderosos, incluso cuando esto implica la explotación de la tierra, el saqueo de los bienes comunes y la violencia contra los pueblos que los defienden.
Berta fue perseguida por oponerse a proyectos extractivos impuestos en un sistema que criminaliza y desaparece de manera impune a quienes defienden la tierra y los derechos de sus comunidades.
Su legado sigue vivo en las resistencias que hoy defienden la vida frente al despojo.
